En el proceso creativo del trabajo que vengo realizando de un tiempo a esta parte hay dos etapas fundamentales. La primera, consiste en capturar con el lente un repertorio de diversas texturas que he ido fotografiando a lo largo del tiempo y que en un momento dado sirven de punto de partida, e incluso de inspiración para crear mi obra y la segunda estas imágenes intervenidas digitalmente se conjugan en una especie de azar que “pinto” y da como resultado una nueva realidad, en la que se superponen planos, texturas, sombras y luces. Mis fuentes de inspiración son muy diversas, pero tal vez las más importantes provengan de la naturaleza y de pintores como Chagall y Dalí. Mi trabajo busca, fundamentalmente, una fusión entre la fotografía y la pintura.